Friedrichshain

 

Friedrichshain es el antiguo centro del Berlín comunista. Mientras que la parte de Prenzlauer Berg, muy tocada por los bombardeos durante la guerra, se abandonó a su suerte, y Mitte albergó con Unter den Linden la zona más representativa de la ciudad, Friedrichshain se convirtió en el auténtico centro popular. Después de la reunificación, el primer impulso restaurador se centró en Mitte y Prenzlauer Berg; Friedrichshain no empezó a renovarse en profuncidad hasta el 2000. Pero eso es justamente lo que ahora le da juventud y energía.

Después de la II Guerra Mundial, el barrio recibió con la Karl-Marx-Alle y la Frankfurter Alle una gran avenida delimitada por edificios de nueva construcción destinados a la élite del momento (políticos, militares, intelectuales, artistas). Declarado monumento histórico, este conjunto de edificios es el nexo de unión entre los barrios de Mitte (Alexanderplatz) y Friedrichshain.

Pero la vida auténtica del barrio de Friedrichshain (al igual que ocurre en el resto de Berlín) se desarrolla en los llamados Kiez, una suerte de microbarrios organizados con frecuencia alrededor de una sola plaza o una calle.

Dentro de Friedrichshain, los Kiez más destacados son el Boxhagener Kiez (alrededor de la plaza Boxhagener Platz) y el Samariterkiez (alrededor de la Samariterkirche).

El Boxhagener Kiez es el más dinámico y joven. Estructurado alrededor de la Boxhagener Platz, con sus cafés y restaurantes, incluye cada vez más tiendas de barrio y deja fuera las grandes cadenas comerciales, como H&M, Zara etc., que ven reducida su presencia al barrio de Mitte (en la Friedrichstrasse) o a los centros comerciales (en Friedrichshain, el Ring Center de la Frankfurter Allee). La vida del Boxhagener Kiez puede resumirse en una sola palabra: juventud. Estudiantes y jóvenes emprendedores pueblan la calle, y hay gente que abandona el barrio porque les estresa ver tanta gente en la calle. La vida de la plaza puede describirse de sureña: la gente ocupa el espacio abierto y le da vida.

El Samariterkiez, en cambio, se caracteriza por ser una zona más residencial. Hay cafés, restaurantes y tiendas de barrio, pero en menor número y algo menos innovadoras. Aquí viven familias jóvenes algo más acaudaladas, y eso combinado con el carácter típico berlinés confiere al Kiez un aire risueño y de tranquila letargia.